ARCHIVO DE NOTICIAS: UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
PIURA
2008_MAYO_22_Jueves
Diario: CORREO
Pág. 05 Locales

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JUEZA HOY DECIDE SUERTE DE DENUNCIADOS.
Cobraron ochocientos dólares por las claves.
> Postulante y su hermana revelaron que el detenido Christopher Alama pidió dinero para entregar las respuestas.
> Denunciados: cuatro consejeros de NASA, un ingeniero informático y seis funcionarios de la UNP.


DENUNCIA. Ahora le toca al Tribunal de Honor de la UNP sancionar administrativa a responsables.

El consejero estudiantil de la Universidad Nacional de Piura (UNP), Christopher Alama Gallardo (22), habría pedido 800 dólares al postulante José Lorenzo M.P. (17), por las respuestas del tercer examen de Idepunp.

Víctor Timaná | |PIURA

Después de 45 días del escándalo en el examen de Idepunp, del domingo seis de abril, la jueza del Juzgado Penal de Castilla, Vilma Temoche Rumiche, tuvo acceso a la denuncia del fiscal de la Primera Fiscalía Provincial Mixta de Castilla, Robert Lecaro Alvarado.

Ésta resultó reveladora. De la mano de la unidad especializada de la División de Investigación Criminal (Divincri), la Fiscalía determinó preliminarmente  que Alama Gallardo días antes del examen se contactó con José Lorenzo, aspirante a la facultad de Ing. Civil. Según las declaraciones del menor, fue exactamente el ocho de marzo. El consejero llegó al estudiante del Idepunp, a través de su hermana Ana Cecilia, quien por medio de un amigo supo de los “favores” de Alama.

No fue la primera vez
El trato con Ana Cecilia fue para el segundo examen, sin embargo Alama Gallardo habría dado las claves erradas. Un día antes del tercer examen, el cinco de abril, el mismo Alama le ofrece las claves a José L.

Lo instruye en la forma cómo iba entregarle las respuestas. Seguro que esta vez las claves serían las correctas, estableció que el pago de los 800 dólares sería después de los resultados de la prueba.

En la conversación con el postulante, Alama Gallardo señala que su contacto al interior de la elaboración del examen era un individuo de nombre “Camilo”.

Esta versión del menor fue ratificada por su hermana Ana Cecilia, quien cuando se realizó el tercer examen se encontraba en Lima. Según su declaración iba a asumir el pago de los 800 dólares a Christopher Alama.

El contacto
El contacto al interior del examen, al que habría aludido Alama Gallardo, es el consejero estudiantil, Camilo Guerrero Castillo. Participó como miembro en la subcomisión de elaboración del tercer examen.

Este menudo estudiante de la facultad de Ciencias Sociales y Educación, de 21 años de edad, hizo y deshizo durante el proceso de la elaboración de la prueba.

Sin explicación alguna y ante los ojos de los decanos integrantes de la subcomisión de elaboración, Camilo Guerrero, fue el encargado de proporcionar el material y recoger las preguntas con sus respuestas.

Propasándose en sus funciones accedió a todos los ambientes donde se estructuró el examen, formuló las respuestas y encriptaron. Llegó a convertirse en el “portapliegos” de los docentes –jurado- que tenían a cargo la revisión y elaboración de las preguntas.

El ambiente informático, tampoco le fue ajeno al consejero. Precisamente aquí se imprimieron los exámenes tipos resueltos y se formularon las claves. Trasladó las pruebas revisadas y reformuladas, cuando no había sido designado para que realice eso.

Memoria USB
Todo apunta  a que Camilo Guerrero se hizo de las respuestas de las ochenta preguntas del examen, en el ambiente informático, donde el ingeniero informático, Johny Carrillo Lejabo (19) utilizó ilegalmente una memoria USB, por donde habrían salido las claves.

El ingeniero ingresó este dispositivo, al auditorio donde se elaboró el examen, sin autorización de los integrantes de la Comisión de la Elaboración del examen. En la memoria USB guardó toda la información del proceso de elaboración.

La investigación preliminar de la Fiscalía presume que Jhony Carrillo, también guardó las claves del examen.

Asimismo determinó que el ingeniero informático omitió fraudulentamente borrar la información de las computadoras. Por su parte, Jhony Carrillo, argumentó que no hay norma administrativa que lo obligue a eso.

Con Choquehuanca
Aproximadamente a las 9 y 15 de la mañana del domingo seis, los docentes, administrativos y Camilo Guerrero, que se internaron desde la tarde del día anterior, salieron del auditorio. Supuestamente todos debían abordar un bus que los llevaría al centro a desayunar. Sin embargo no fue así. Sólo algunos subieron al ómnibus de la universidad. Camilo Guerrero y David Choquehuanca Panta (miembro de la subcomisión de elaboración) coincidieron en el camino. El primero caminando y el docente de  la UNP en su vehículo.

Habían pasado cerca de 15 minutos, desde que ambos habían abandonado el auditorio. El consejero abordó la camioneta. Pero a los pocos minutos bajó, exactamente en el semáforo ubicado en el frontis del campus.

Supuestamente justificó el hecho, en la enfermedad de un pariente. Para la Fiscalía este habría sido el momento en que buscó una computadora para visualizar las claves y enviárselas por mensaje de texto a Alama.

Otros consejeros
y otro favorecido
Los mensaje de texto vía celular fue el modo en que Camilo Guerrero proporcionó la clave maestra a Alama Gallardo. Para cerciorarse de que las claves habían llegado, Camilo llamó telefónicamente a Alama. Con las respuestas en su celular, Christopher Alama se dirigió del Pabellón de Estudios Generales al Central. En el camino se encontró con el también consejero estudiantil, Luis Vásquez Atoche, quien estaba a cargo de la supervisión del Pabellón de Educación.

Llegaron hasta uno de los servicios higiénicos del Pabellón Central, donde Christopher transcribió las claves a unos papeles pequeños con papel carbón.

Según la declaración de Christopher Alama fueron tres juegos los que hizo. Él se habría quedado con el original, y los otros fueron entregados a José Lorenzo y un primo de Camilo Guerrero, cuyo nombre se desconoce.

Luis Vásquez se habría encargado de cuidar que Alama Gallardo no sea descubierto. Incluso el docente vigilante del Pabellón Central, Percy Lozano Costa, expresó su extrañeza de verlos en todo momento juntos. También es incluido en la denuncia el consejero, Robespierre Chanduví Vargas, quien vigilaba el primer piso del Pabellón Central, donde José L. rendía el examen. Para la Fiscalía existen indicios de que la ausencia de Chanduví Vargas, durante la aparición de Christopher Alama fue “deliberada y concertada”. José L. cuestionó la pregunta 42 de la prueba por lo que la profesora Aurora Távara de Montes, pidió a Robespierre Chanduví haga la consulta del caso.

En estos precisos momentos apareció dos veces Alama Gallardo, su segunda aparición en la puerta era la señal para que el postulante pida salir del baño, donde luego se produjo la entrega de la clave maestra.

Delitos
El fiscal Roberto Lecaro, denunció a Jhony Carrillo, por el presunto delito informático agravado en agravio de la UNP;  a los consejeros Camilo Guerrero y Christopher Alama (autores)m y Robespierre Chanduví y Luis Vásquez (cómplices secundarios) por el supuesto delito Contra la Administración Pública, en la figura de cohecho pasivo propio, y a los docentes Manuel Castillo Venegas, Eddy Gives Mujica, Franklin Savitzki Mendoza, Afranio David Choquehuanca Panta, Julio Villareal Palacios y Óscar Bardales Chunga, por el delito contra la Administración Pública, omisión de deberes funcionales en agravio del Estado.

 

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