ARCHIVO DE NOTICIAS: UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
PIURA
2008_DICIEMBRE_08_Lunes
Diario: CORREO
Pág. 04 Ciudad

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EL RECTOR DE LA UNP

GUILLERMO NOLE PANTA

El rector de la UNP, Antenor Aliaga Zegarra, está seguro de salir bien librado de los cargos que le imputan en la cuestionada administración de los recursos de la desprestigiada universidad estatal piurana.

Las acusaciones que pesan sobre la autoridad universitaria a raíz de la denuncia del comerciante Luis Márquez Pimentel sobre supuestos hechos dolosos en el manejo del patrimonio económico de la universidad, han ameritado un proceso judicial donde el rector deberá probar que es íntegro y que las denuncias contra él, carecen de pruebas suficientes. La apócrifa campaña política de sus adversarios –entre los que se hace mención a militantes del APRA- para defenestrarlo del poder, pareciera ser una excusa de la defensa del acusado para evadir la responsabilidad de Aliaga Zegarra cuando tenga que responder ante los tribunales de justicia.

No es la primera vez que la honestidad del rector de la UNP es puesta en tela de juicio. El año pasado a raíz del escándalo suscitado por el descubrimiento de ingresos fraudulentos a la universidad, las sospechas sobre quién o quienes estarían dirigiendo la mafia de los ingresos ilícitos apuntaban hacia él.

Pero como reza la máxima: “la cadena se rompe siempre por el lado más débil”. El regente siempre por el lado más débil”. El regente universitario aparentemente “no tuvo nada que ver” en el espinoso asunto, resultando involucrados “solamente” parte del personal administrativo de la universidad. La falta de un control estricto sobre los entes universitarios fiscales de parte de la Asociación Nacional de Rectores (ANR) hace proclive que las autoridades universitarias abusen de la ausencia de fiscalización de y de la jerarquía del cargo que ocupan para favorecerse ilícitamente en complicidad de su entorno de “ayayeros” o “chupamedias”.

Mientras no se ponga coto a esta irregularidad, los tentáculos de la corrupción seguirán carcomiendo la marcha administrativa y económica de las universidades públicas postergando su adelanto y prosperidad.

Y como siempre los grandes perjudicados serán los estudiantes que con muchas ilusiones  y esperanzas ingresan a la “U” para forjarse una profesión en un centro académico dirigido aparentemente por funcionarios serios y responsables, pero que los hechos se encargan de demostrar lo contrario. Ante una nueva denuncia de un supuesto acto de corrupción que compromete al rector, la comunidad piurana se preguntará ¿Cuándo se acabarán las inmoralidades en la UNP?

 

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